El Gran Dragón

La mexicana Bertha González Nieves se ha colocado como una da las jugadores clave dentro de la industria de las bebidas de lujo en Estados Unidos, y nos platica cómo sucedió.

Sean Diddy Combs, George Clooney, Rande Gerber (el esposo de Cindy Crawford) y Justin Timberlake son sólo algunas de las celebridades que en recientes fechas han entrado al negocio del tequila en la línea Super Premium, y les ha ido bien. El año pasado, de acuerdo con datos de Euromonitor International, 65% del aumento en ventas de tequila en Estados Unidos (el consumo más grande del mundo fuera de México) provino de las líneas Ultra y Super Premium. Aunado a ello, la compañía estima que la participación de mercado de la bebida en aquel país crecerá de tres a 11% en los próximos años, hasta 2018. Pero no es que todo sea miel sobre hojuelas: la reinvención del tequila para dejar atrás la imagen de springbreakers buscando embriagarse de manera rápida ha quedado en manos de empresas boutique que han puesto a la venta en el mercado botellas de agave que oscilan entre los 150 y los 850 dólares. Una de esas firmas es la que encabeza Bertha González Nieves, quien se ha colado al salón VIP de las celebridades y los empresarios estadounidenses de la mano de Bob Pittman – fundador de MTV y su actual socio – con quien estabelció la marca Casa Dragones, fundada en 2008. En entrevista exclusiva para Marie Claire, nos cuenta cómo es que apareció en el especial de mujeres emprendedoras que realiza Oprah Winfrey y de su amistad con la mogul de la belleza, Bobbi Brown.

MC: ¿Cómo fue que decidiste entrar al mundo del tequila?

BG: Durante la universidad fui seleccionada por el gobierno de Japón para representar a México en un programa como joven embajadora, y como parte de mi entrenamiento estudié sobre la cultura mexicana y para ello me invitaron tres días a Tequila, Jalisco. Me enamoré el hecho de hablar de México y poner su nombre en alto. Mi pasión nació de una combinación de las dos experiencias.

MC: Platícanos sobre tus inicias profesionales en la industria.

BG: Trabajé proyectos de consultoría de negocios de consumo en Latinoamérica y México para Booz Allen. Después me fui a estudiar la maestría en Negocios y Mercadotecnia a Northwestern. Cuando me gradué fui a tocar puertas y empecé colaborando para la familia Beckman (Grupo José Cuervo) durante once años, primero en el mercado mexicano y luego a nivel internacional.

MC: ¿Cómo se dio el paso a la fundación de Casa Dragones y tu asociación con el empresario estadounidense Bob Pittman?

BG: Un día, en un fiesta en Brooklyn, por casualidad terminé hablando con él. Le platiqué de mi pasión por la industria, por México y de que me gustaría crear una empresa. Él me dijo que íbamos a empezar un negocio juntos, y pensé que era una conversación de fiesta, pero después tuvimos conversaciones muy serias con todo se equipo para ver si era viable que fuéramos socios. Creo que de alguna manera vio a una emprendedora con profesionalismo, dedicación y visión. Ser emprendedor no es un gafete que te dan, es una decisión de vida.

MC: ¿Cuál dirias que es el ingrediente secreto para el éxito de tu negocio? ¿Serían las relaciones humanas y la cercanía con las personas con las que convives?

BG: Si existiera una fórmula secreta, ésta que mencionas sería parte de. Como emprendedor, debes cuidar las experiencias y tus relaciones para ver en conjunto adónde te llevan. Una primera mecha te conduce a la siguiente, y es importante seguirla para ver hasta dónde puedes llegar y conectar los puntos.

MC: ¿Cómo se dio el tema con Oprah Winfrey, quien es gran fan de la marca?

BG: Fue una situación que nos agarró de sorpresa a todos. Uno de mis inversionistas es asesor de Oprah y le regaló la botella. De repente me llamaron por teléfono y me dicen: “Acaba de hablar mil maravillas de Casa Dragones en la televisión.” A partir de ahí me sacó en su especial de mujeres CEO, y es la tercera vez que salimos en su selección de cosas favoritas, pero todo se dio de manera orgánica y por casualidad.

MC: ¿Cómo te entrenas en tu día a día para estar siempre informada?

BG: En el momento en el que me encuentro, si estoy de CEO, entonces me pongo a buscar libros sobre eso para aprender. Tuve la fortuna de que mi vecina es Bobbi Brown, nos volvimos amigas y ahora me asesora. Nos sentamos, nos tomamos un tequilita y le cuento dónde estoy, qué me recomienda, me da consejos. En el momento en el que hice mi maestría me marcó muchísimo el hecho de lo que la información te aporta, creo que te valida y te da cimientos para reforzar tu punto de vista.

MC: ¿Alguna vez pensaste llegar tan lejos?

BG: Honestamente no salí de la carerra diciendo, “voy a llegar a esto”. Creo que es la pasión y la curiosidad por descubrir mi potencial lo que me motiva, aunado a una combinación muy interesante también de oportunidades y ser muy agradecida con todo eso. Si tuviera una conversación con la Bertha de veinticinco años y le contara lo sucedió, sé que estaría muy contenta.