El Universal: Tradición de Lujo

Existen tequilas para todos los gustos y presupuestos; sin embargo, siempre hay mercado para las nuevas propuestas, y ello lo sabe bien Bertha González Nieves –única mujer distinguida con el título “Maestro tequilero”, por la Academia Mexicana de Catadores de Tequila-, quien ha entrado a la competencia con Casa Dragones.

Su propuesta es un tequila joven 100% agave azul, mezcla de tequila blanco con un toque de extra añejo, del cual se liberaron 12 mil botellas para México y Estados Unidos.

“La parte en la que somos diferentes es que sólo hacemos un tipo de tequila; creemos en el poder del enfoque y estamos obsesionados con este perfil que estaba olvidado. No estamos interesados en hacer todos los tipos de tequila, sino en hacer éste y hacerlo extraordinariamente bien”, comenta a Menú.

FLECHAZO EN JALISCO

Nacida en el Distrito Federal, a los 22 años Bertha conoció los campos de agave en Jalisco, como parte del entrenamiento para ser joven embajadora de México en Japón: “Has de cuenta que me flechó cupido. Pensé: “yo tengo que acabar en la industria tequilera a como dé lugar’”, recuerda.

Tras graduarse en Administración de Empresas y cursar una maestría en Mercadotecnia y Negocios, Bertha seguía con “la espinita clavada en el corazón”, así que buscó trabajo en Cuervo, donde laboró por 10 años.

Tiempo después, en una fiesta en Brooklyn, Nueva York, conoció a Bob Pittman, uno de los fundadores de la cadena MTV y enamorado de México.

“Me dijo: ‘Yo siempre he querido hacer un tequila’, y le contesté: ‘Pues yo siempre he querido ser emprendedora’. Teníamos una visión muy similar de lo que queríamos, hicimos un plan de negocios y así inició el proyecto en diciembre de 2007”, comenta Bertha.

Ya que no tienen cultivos propios, se han dado el lujo de comprar los que desde su punto de vista son los mejores agaves de la región de Tequila, cultivados a mil 200 metros sobre el nivel del mar.

“Escogimos una región donde hubo una erupción hace mucho tiempo, entonces la tierra es rica en piedras volcánicas y minerales como silicio, potasio y fósforo, que le imprimen una potencia a nuestro agave, y eso de entrada nos diferencia de manera importante”, explica Bertha.

NOTAS DEL BICENTENARIO

En total 10 personas conforman Casa Dragones, donde sólo se usan barricas nuevas para lograr un producto destilado de manera múltiple con agua natural de manantial, por un proceso avanzado de columnas que elimina cualquier impureza.

El maestro tequilero Benjamín García decide el maridaje de tequila plata con un toque de tequila extra añejo, que ha sido añejado en barriles de roble durante cinco años.

“El fin de boca es tenue, pero permanente y no te quema. Encuentras notas dulces de agave cocido, de pera y de avellana. En nariz, notas florales y cítricas. Tiene un cuerpo sedoso y abundante, y un color aplatinado de claridad

impecable”, señala.

Y esta bebida se embotella en un envase de cristal libre de plomo que, inspirado en las antiguas boticas, se elabora de manera artesanal mediante la técnica de “pepita”.

“La botella habla de cuando ibas a la farmacia y te hacían algo que era específicamente para ti; grabamos, firmamos y numeramos individualmente cada botella; hacemos unas 100 ó 150 al día.

“En el extranjero estamos compitiendo con champañas, coñacs y whiskies, entonces era muy importante tener algo sencillo, que realmente hable de la perfección que tenemos en México, y que al mismo tiempo rescate un arte en extinción”, menciona Bertha.

En cuanto al nombre del tequila, explica que éste hace referencia a los legendarios Dragones de San Miguel de Allende, un pequeño grupo de la región dirigido por el general Ignacio Allende, que “encendió” el movimiento de independencia de México.