Gatopardo: Tequila Independiente

Una noche en Brooklyn, Nueva York, la casualidad puso a Bertha González y a Bob Pittman en la misma fiesta. Ella, apasionada de la industria tequilera desde muy joven, estaba al frente de José Cuervo Norteamérica. Él, fundador de MTV, empresario e inversionista, estaba enamorado de México. Platicando se dieron cuenta de que tenían el sueño en común de lanzar su propia marca de tequila. La idea no quedó en el aire, y se unieron para crear lo que hoy es una realidad: Casa Dragones.

El nombre de debe a la casa de verano de Pittman, en San Miguel de Allende. La compró sin saber que, hace 200 años, fue la punto de reunión del regimiento Dragones, un grupo del ejército novohispano que más adelante se unió a la lucha independentista de Miguel Hidalgo. “Haber encontrado un nombre con tanta riqueza y lanzario preciseamente en el bicentenario es una coincidencia mágica, va a ser una celebración enorme y nosotros queremos ser parte central”, dice Bertha González.

Una vez hallado el concepto, González, que tiene el título de maestra tequilera por la Academia Mexicana de Catadores de Tequila, se unió a su homólogo Benjamín García para desarrollar la fórmula del líquido, labor que les tomó un año de pruebas. “Sabíamos a dónde queríamos llegar: a un tequila que te invitara a saborear. Partimos de cero y teníamos un mundo de posibilidades: variedades de agave, diferentes cortes, el tipo de fermentación y destilación, además de decidir la categoría”. Al final llegaron al tequila joven, es decir, tequila blanco con un toque de extra añejo, categoría olvidada por el mercado.

La botella de cristal, sencilla y moderna, se elabora en la fábrica Nouvel Studio, y más adelante es llevada a un taller en Xochimilco, donde la decoran con grabado de pepita, una técnica en peligro de extinción. Cada pieza es

artesanal, firmada y numerada a mano, año con año el tequila incluirá las notas de catado de la cosecha, pues no habrá dos con el mismo sabor y textura. Las de 2009, la primera producción, dicen que tienen “gusto ligero y terso, con notas de vainilla y un toque de especias, balanceado con delicados matices de pera”.

Este tequila entra al mercado de las bebidas prémium, un sector en crecimiento. “Los consumidores tienen más conocimiento que antes y están pidiendo mejores productos”. Para satisfacer la demanda, “Casa Dragones tiene una propuesta única en el mercado”, dice González, que como maestra tequilera y con más de 12 años de experiencia de la industria, sabe lo que hace.