Robb Report: Un Tequila Sin Igual

Las palabras artesanal, sutil, boutique y de producción limitada no son normalmente asociadas con el tequila, pero a Casa Dragones le van de maravilla. Terso y sofisticado, su sabor puede compararse con una suave almohada de agave, con un toque especiado, como de un gatito juguetón. Se trata de un tequila joven en su forma más pura. Los agaves azules maduros son cosechados de los suelos volcánicos ricos en hierro del Altiplano mexicano; su jugo pasa por varias destilaciones en columna para lograr la máxima pureza: así se obtiene un blanco aterciopelado al que se le añade un toque amaderado y especiado con la adición de una pequeña cantidad de tequila extra añejo, añejado por más de cinco años. El resultado es un tequila para degustar sorbo a sorbo, acentuado con sutiles notas de cítricos, cedro, rosas y un tenue regusto a regaliz.

Casa Dragones es la creación de Bertha González Nieves, la primera Maestra Tequilera mujer en ser certificada por la Academia Mexicana de Catadores de Tequila, reconocida por el Consejo Regulador del Tequila. Luego de una larga trayectoria en la industria tequilera, sus experiencias acumuladas quedaron vertidas en este magnífico ejemplo del licor emblemático de México.

Bautizado en honor al batallón de caballería de los Dragones de San Miguel de Allende, cuya rebeldía contribuyó a la Independencia de México, Casa Dragones se presenta en una botella de cristal libre de plomo meticulosamente hecha y decorada a mano, con tapón en cristal. La sobria etiqueta es numerada, fechada y firmada individualmente y reza en la parte superior “Tequila para degustar” (“Sipping Tequila”), que es la manera más apropiada para disfrutar esta elegante bebida.