San Francisco Chronicle: Un tequila de gran suavidad

Los tragos más chic del verano tienen un nuevo amigo de gran alcurnia, con la llegada del nuevo tequila Casa Dragones, elaborado en Jalisco, México y pensado para disfrutarlo sin mezclar. Creada por Bertha González Nieves, la primera mujer certificada como Maestra Tequilera (similar a un master sommelier), en asociación con Bob Pittman, el fundador de MTV, Casa Dragones es una compañía que produce su Tequila Joven en pequeños lotes; se trata un estilo diferente de los blancos, reposados y añejos que habitualmente se encuentran en el mercado.

Su tequila, a la venta en 275 USD por botella de 750 ml, es transparente, con sutiles visos platinados, y se siente sedoso en boca, para nada raspa la garganta, como es típico de las marcas más baratas (no necesitas acompañarlo con limón, sal ni chasers).

El lanzamiento llega a los puntos de venta a tiempo para una elegante fiesta del Cinco de Mayo, pero no está concebido para preparar cocteles margarita, aclaró González Nieves, quien durante una reciente degustación en el St. Regis en San Francisco, recomendó beberlo derecho —de preferencia en una flauta pequeña para champagne— o con un cubo o dos de hielo, para evitar diluirlo. En el aroma del agave se pueden distinguir hasta 600 notas, indica González Nieves; en casa Dragones se aprecian notas cítricas y amaderadas, y sabores de pera, vainilla, avellanas y especias.

Para elaborarlo, se cosechan los agaves cortando sus hojas al ras de la piña o corazón, que se cuece al vapor para extraer su jugo. Ese líquido pasa por varias destilaciones en columna, se mezcla con un toque de extra añejo, reposado en barricas nuevas de roble americano y finalmente se filtra el color para obtener un tequila transparente, con tonos platinados. Su creadora explica:

"Quisimos eliminar las notas de alcohol de nuestro tequila, y acentuar su diversidad y complejidad".

Empacado en una llamativa caja azul profundo, se envasa en botellas de cristal libres de plomo y terminadas a mano con el tradicional grabado de pepita. Cada etiqueta se firma y numera a mano, un reflejo de la atención por el detalle de la que hace gala la marca. En su primer año, sólo se fabricaron doce mil botellas; la compañía se encuentra actualmente en su segunda fase de producción.

Casa Dragones se sirve en Spruce, Jardiniere, The Slanted Door y Balboa Cafe en San Francisco, y se vende en D&M Wine & Liquor Co., 2200 Fillmore St.; K&L Wines, 638 Fourth St., San Francisco; en 3005 El Camino Real, Redwood City; Blackwell's Wine & Spirits, 5620 Geary Blvd.; y Cask, 17 Third St., San Francisco.